Fumarobilia.

Un cigarro. Un pretexto para sentirse integrado a un tema en común. La gente fuma en sociedad y pocos son los que fuman solos. Yo admiro a la gente que fuma cuando está sola, a la gente que fuma por nostalgia, por inspiración y sin la necesidad de que alguien lo vea para hacerse el interesante, sin ese compromiso de que un cigarro alarga la plática o te acerca la gente, sin la necesidad de sólo así tener vida social. Los admiro porque definitivamente estos fumadores son los que menos están peleados con la nueva Ley Antitabaco, porque saben que no necesitan exhibicionismos para cumplir con el gusto personal e íntimo de fumar. Admiro a esta gente porque fuma sin chingar al que no fuma. Admiro a esa gente porque seguro estoy que fuma por placer y no por ninguna de esas poses que se llaman negocios, socialité, moda, imitación. Admiro a esa gente que cada vez se esconde más y no sé bien cuántos quedan.