
No cabe duda que el tiempo pasa muy rápido. Hace un año la gente estaba debatiendo con respecto a la ley que protege al no fumador en México. Que si era injusta, que si era anticonstitucional, que si los negocios iban a perder dinero, que si nadie la iba a respetar…
A un año de tener esta ley entre nosotros es un buen tiempo de reflexionar. El mundo siempre está cambiando y cualquier persona que se resista a este cambio será arrollada brutalmente con el paso de los años y, sobre todo, con el cambio de ideologías. Primero Estados Unidos, luego Europa, después México. Poco a poco la acción de fumar se ha ido restringiendo y la gente está empezando a verlo como debe ser: una actividad dañina para la salud. Con un poco de suerte, la gente empezará a pensar en el cigarro, el tabaquismo y los fumadores como algo que no es socialmente aceptable. Y digo con suerte porque el rechazo de la sociedad será la razón más importante por la que miles de fumadores dejarán atrás el vicio. Hay que recordar que el “verse sensual, cool e interesante” es la primera razón por la que miles de jóvenes comienzan a fumar y se convierten en adictos a la nicotina.
Fumar es un síntoma de una enfermedad: el tabaquismo. No debe ser una actividad bien vista, ni socialmente aceptable, ni normal. Es una acción autodestructiva y nociva a la salud, que la gente tiene que entender como tal. No incito, ni estoy a favor de la cacería de fumadores. Me parece que debe de prevalecer la libertad de que cada quien haga con su vida lo que quiera, sin embargo, a cierta distancia para no afectar a terceras personas. Respeto al derecho ajeno es la paz.
Mucho se especulaba sobre la pérdidad económica en restaurantes y bares. A un año de la existencia de esta ley, resulta que nadie fue afectado. La gente sigue comiendo, bebiendo y tomando café fuera de casa. Con la diferencia de que ahora, cada día, se construye hacia un futuro más sano para todos.
Lo más importante es que esta ley se respete y no se rompa. La Fundación Interamericana del Corazón exhortó a impedir violaciones a la Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores, después que el Gobierno capitalino anunció que relajaría las verificaciones.
Hacemos un llamado al Gobierno de Marcelo Ebrard para que se respete cabalmente el cumplimiento de la Ley para la Protección a la Salud de los No Fumadores del Distrito Federal. Las leyes no pueden simplemente relajarse y mucho menos sin sustento”, señaló Sonia Meza, especialista de la Fundación.
El pretexto para reducir las verificaciones a establecimientos, abundó, es la crisis económica, pero restaurantes, bares y demás comercios no han sufrido un impacto por la normatividad antihumo.
A un año de su aplicación, la Ley a la Protección a la Salud de los No Fumadores en el Distrito Federal no ha tenido ningún efecto negativo en empleos, ingresos y utilidades de restaurantes con servicio de meseros, centros nocturnos, cantinas y bares, de acuerdo a la Encuesta Mensual de Servicios realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI)”, aseguró.
Cabe mencionar que una de las razones más importantes por las que el gobierno decidió establecer esta ley es el costo que tienen las enfermedades provocadas por el tabaquismo. Afiliados al IMSS y al ISSSTE con enfermedades relacionadas con el uso del tabaco suman millones de pesos en tratamientos, medicinas y hospitalizaciones. El doctor Jesús Felipe González, presidente de la Red México sin Tabaco y miembro de la Fundación, señaló que donde sí hay un derroche económico es en los más de 29 mil millones de pesos que la Secretaría de Salud federal ha debido destinar a la atención de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
David Sol 4:51 pm el Marzo 1, 2010 Permalink |
Como siempre, una aclaración: No fumo. Nunca he fumado. Espero nunca fumar.
No me molesta que otros fumen.
Estoy cierto que el tabaco es una droga, tan adictiva y dañina como la peor, con el agravante de ser “legal”.
No le tengo fe al gobierno. La mayoría de sus leyes y reglamentos no están diseñados para facilitar la convivencia o brindar seguridad o nada como eso. mas bien están diseñadas para extorsionar, robar, proteger sus privilegios y apoderarse del poder (y presupuesto) público.
La solución, como descubres al final de tu entrada, somos nosotros mismos. No las leyes, no el gobierno corrupto. Nomos nosotros.
Y no a través de reglamentos o autoridades, sino a través de la razón y el convencimiento.
Puede ser difícil, pero es la forma correcta.
el chilaquil 7:33 pm el Marzo 3, 2010 Permalink |
O sea, básicamente no se cumple, porque la mayoría de los fumadores son unos pinches nacos. Y bueno, si ellos se pueden pasar las leyes por el arco del triunfo, pues entonces el asaltante que asalta porque tiene que tiene a su jefecita en el hospital, también puede hacer una excepción. ¿no? Todos merecemos excepciones…
Pobre México…. La gente se queja del gobierno, pero el único cancer, somos nosotros mismos.